Qué buen gusto
Finalizada la firma de la escritura, la hipoteca y el pago de honorarios, el broker Borja realizó el clásico regalo: llaveros para ambas parejas que se encontraban muy contentas. Los vendedores guardaron su dinero y los compradores estaban ansiosos por ir al hogar adquirido. Fue entonces que intervino Ana, la asesora que había concretado la operación.
-Lourdes aquí tienes este presente mío…- entregándole un sobre a la flamante compradora, ante la mirada de todos-
_Gracias, pero… ¿qué es esto? - preguntó Lourdes mientras lo abría.
_ Es la receta y la preparación de la vichyssoise, tú me comentaste que te gustaría saber prepararla…siempre le obsequió a mis clientes ése regalo, una receta de cocina para que estrenen la casa. En una de las veces que les mostré el piso, hablamos de ello…
- ¡Si! me acuerdo y te agradezco Ana, desde ya estás invitada. Una vez que nos mudemos, la prepararemos e invitaré a mí hermana que también quiere comprar piso…¿vale?
-Vale -dijo Ana, que también quedó contenta.
Los espero en la próxima firma
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