Masías
Hace tiempo viviendo en Barcelona fuimos con José Ramón -un amigo- a Alt Empordá. El había comprado un molino de aceite que deseaba rehabilitar para uso rural. La suerte hizo que conociera esa parte profunda de Catalunya -Ordis, Figueres- que me enamoró, quizás mi sangre influyó. Fui invitado a pasar la noche en lo de Alfonso Alzamora, artista plástico, que en aquellos tiempos nos deleitaba con collage. Descubrí en aquellos días las masías y toda la riqueza inmobiliaria que ellas representaban; además de un restaurante cuyo chez -holandés- nos deleitó con comida muy creativa. Hoy siguen siendo las masías, verdaderas “joyas” de esa tierra tan espléndida.
Los espero en la próxima firma.
Tags: Inmobiliaria, relatos, servicio

Blog compatible con Dispositivos Móviles.
Comentaristas más activos